Opinión


Editorial

¿Qué le queda a Huawei como marca?

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David Muñoz Ordoñez

17 junio, 2019

La marca china se encuentra en medio de una tormenta a la que debe encontrarle salida

La marca china se encuentra en medio de una tormenta a la que debe encontrarle salida

Digital

La empresa china, golpeada por los últimos acontecimientos que han generado incertidumbre en el público sobre sus productos, seguramente ya tiene una hoja de ruta para afrontar el futuro. ¿Qué se puede esperar en términos de marca?

Huawei ha sufrido en los últimos dos meses las consecuencias de las medidas de bloqueo (que parece ahora reversarse) impuestas por Estados Unidos en su jurisdicción, incluyendo rupturas en varios aspectos con Google y Facebook (que controlan el sistema Android y aplicaciones como Google Maps, Facebook, Instagram y Whatsapp) que han desincentivado a la gente respecto a sus teléfonos, pues hay temor de que aplicaciones de uso diario -y por las que justamente se adquiere un smartphone- dejen de funcionar en los productos Huawei.

A pesar de que Estados Unidos parece haber empezado a revertir el bloqueo, y de que en la práctica es poco probable que en el corto o mediano plazo Facebook o Google no puedan usarse en Huawei, la idea de que estas aplicaciones ya no funcionarán en estos teléfonos se ha extendido alrededor del mundo. La empresa china ha reaccionado, en una primera instancia, comunicando de manera muy directa que sus celulares continúan siendo compatibles con dichas aplicaciones, al igual que con el sistema Android. Esta es una acción obligatoria para la marca, que ha sabido además regular la frecuencia y difusión de estos anuncios de contingencia, tal vez para no llegar a parecer presos del desespero ni terminar publicando anuncios contraproducentes, que estén recordando a diario esta idea de que Huawei puede no ir más con Google/Facebook.

Pero el daño está hecho, pues el temor y la desconfianza no desaparecerán de inmediato y es posible que sea cuestión de varios años para que, sobre todo en occidente, el público compre con seguridad los teléfonos de Huawei. Para mantener un volúmen de ventas aceptable en ese periodo de recuperación, además de agregar valor a sus productos y comunicarlo, y manejar los precios de manera acertada (ambas cosas se pueden lograr sin dificultad), tendrán que encontrar puntos de estrecho contacto con sus clientes para transmitirles seguridad y ofrecer transparencia y claridad, al tiempo que experimentan con sus productos. Por fortuna, la marca cuenta con centros de experiencia y personal de asesoría que puede tener un rol clave en convertir el mayor número de visitas e interacciones en ventas.

Huawei podría también, en paralelo, jugársela por la innovación y por sorprender en el mundo de la tecnología con prototipos, conceptos y nuevos productos y servicios. Y aunque este trabajo no sea directamente comerciable con la gente del común, se trata de enviar el mensaje al mundo de que la empresa china es realmente un líder que dibuja su versión del futuro, como lo hacen Google, Apple, Facebook o Amazon. Puede que así, la gente vea en Huawei algo mucho más grande que un fabricante de celulares dependiente de la venta de los mismos; que se ocupa de cosas muchísimo más avanzadas que de los megapíxeles de una cámara de celular. El objetivo final es que esa nueva percepción sobre Huawei transfiera valor a sus productos comerciales y los haga más confiables. El cliente ya no estaría comprando un hardware potente por un precio razonable, sino una pieza producto de quienes están a la cabeza de los avances tecnológicos trabajando con experticia.

Al final, se trata de un cambio en la manera en que Huawei es percibida, acercándose más al usuario, interactuando con él y dejándole ver por qué Huawei es importante y por qué no hay que dejar de confiar en sus productos. La marca tiene que comenzar a mandar a un segundo plano, en cuanto a comunicación y marca, la idea de que Huawei es atractiva sólo por su relación calidad/precio. Constituir una identidad que la agrande, que la haga parecer relevante en el sector y que inspire respeto ante la gente es una tarea dura, pero sería un camino por el que la marca saldría más fuerte que nunca.

 


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